Acechando en los entornos más fríos, la insidiosa serpiente polar es un depredador nacido de la niebla y el hielo. Estos voraces elementales cazan presas de sangre caliente en medio de tormentas de nieve y niebla, drenando el calor de sus víctimas y llevándolas a una tumba helada. ¡Enfréntate al frío glacial y desafíalas si te atreves!